Santiago Cimadevilla

bandoneón, xilófono

Ananta Roosens (composiciones)

violín, violín trompeta, trompeta

Marcos Di Paolo

guitarra eléctrica

Joris Vanvinckenroye

contrabajo y efectos


NOVEDADES

febrero '10

Los conciertos en febrero 2010 estan cancelados. Preparaciones por el proximo serie de conciertos.



Marcos Di Paolo

Donde vive el cóndor, el pájaro más grande y fuerte del mundo, nació también nuestro Marcos. Y aunque sus alas no alcancen la envergadura de tres metros, él está siempre entra las nubes andinas, y es en esta altura que nacen muchas de sus composiciones y poemas maravillosos.
Nacido en Mendoza, Argentina. Comenzó a tocar la guitarra a la edad de siete años, supervisado por Pedro Alcaraz, el hombre que le enseñó los ritmos argentinos del tango y del folklore. Luego logró su Bachelor para guitarra y teoría de música en la Universidad Nacional de Cuyo con Cristina Cuitiño por Armonía y técnicos de guitarra y con Tito Francia por la música popular de Argentina. 
En los años '90 tocó con varios artistas de Mendoza y de toda la Argentina, como Chacho Echenique (dúo Salteño), Oscar Puebla, Tilín Orozco y Fernando Barrientos, Fernando Garro, Alejandro Rotta y Victor Hugo Cortés y compartió el escenario con Laura Albarracín, Juan Quintero, "Zamba" Quipildor, "María de los Ángeles Ledesma y Cosecha de Agosto", Pica Juarez, Lucho Hoyos, Luna Monti y otros.
Por circunstancias imprevistas y porque hay mucho más cóndores en el aire de los Países Bajos, Marcos emigró a Holanda donde pronto formó parte de la escena musical de los Países Bajos. Es el guitarrista de Los Taitas, Racing Club, el Tangoduo con Santiago Cimadevilla y toca regularmente con Mabel Gonzalez, Juan Carlos Tajes, Jacqueline Castro, Beatriz Aguiar y otros.

Como los otros miembros del cuarteto dromedario, Marcos tiene también la necesidad de explorar sus propias ideas. Ahora está poniendo toda su alma en las grabaciones de sus composiciones en donde junta todas las experiencias de los últimos años en un disco redondo, brillante y ya sabemos: ¡precioso!